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Por Richard A. Widmann

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El 24 de enero de este año nos enteramos por las noticias que el Papa Benedicto XVI había levantado las excomuniones a cuatro obispos de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, lo cual, era de poco interés para algunos sectores ajenos a la Iglesia Católica. Los obispos fueron ordenados por Marcel Lefevbre en 1988 sin la aprobación del Papa Juan Pablo II lo que condujo a la excomunión resultante.

El decreto oficial emitido el 21 de enero decía así: “En nombre de las facultades expresamente otorgadas al Santo Padre Benedicto XVI, y en virtud del actual decreto, yo levanto la censura de excomunión ‘latae sententiae’ a los obispos Bernard Fellay, Bernard Tissier de Malerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta, declarada por esta Congregación el 1 de julio de 1988, manifiesto, por lo tanto, nula y sin consecuencias jurídicas tal decreto y desde ahora queda en el pasado. (Benedicto XVI)”

Casi inmediatamente después de este acto de reconciliación al interior de la Iglesia Católica surgió una oleada de noticias a nivel internacional revelando que uno de los cuatro obispos, Richard Williamson había otorgado uana entrevista a la televisión sueca en la cual había cuestionado la ortodoxia del relato sobre el Holocausto. [Mons.] Williamson dijo en la entrevista, ahora muy popular en YouTube, “es mi convicción, de acuerdo a las mejores estimaciones científicas, que 200 mil a 300 mil judíos perecieron en los campos de concentración del Nacional Socialismo (alemán), pero ninguno de ellos murió en cámaras de gas homicidas”, más tarde [Mons.] Williamson explicó, “creo que la evidencia histórica es enorme y contradice a la versión de las 6 millones de vícitimas y a la política deliberada de Adolf Hitler para gasearlos. Pienso que no existieron las cámaras de gas”.

Los grupos judíos rápidamente expresaron su indignación, se publicaron las declaraciones acostumbradas en el tema por los mismos grupos y personas a través de la prensa escrita e internet, con un denodado esfuerzo para presionar al Vaticano para que cambiara su decisión de levantar la excomunión sobre el obispo Williamson o por lo menos distanciarse de él. El rabino David Rosen del ‘American Jewish Committee/Comité Judío Estadounidense’ llamó al levantamiento de las excomuniones ‘algo vergonzoso’. El rabino Marvin Hier del ‘Simon Wiesenthal Center’ en Los Angeles la llamó “una desviación extaordinaria”. El vocero de la ‘Liga Antidifamación Judía’, Abraham Foxman vociferó “dada la antigüedad de la historia de antisemitismo en la Iglesia, esto representa un problemático retroceso”.

Inicialmente el Vaticano permaneció firme, sin embargo, el jefe del rabinato de Israel, la autoridad más alta del judaísmo, envió una carta al Papa Benedicto XVI espresando su “tristeza y dolor” por la decisión papal. Finalmente, bajo una gran cantidad de presión de la judería internacional, el Vaticano comenzó a poner distanciamiento con [Mons.] Williamson. Emitió un comunicado llamando a los comentarios del obispo “inaceptables”. En un artículo de primera plana, el diario vaticano ‘L’Osservatore Romano’ hizo énfasis en que el Papa Benedicto XVI deploaraba todas las formas de antisemitismo y que todos los católicos romanos debían hacerlo también. El Vaticano también enfatizó que el haber levantado la excomunión a Mons Williamson no implicaba que compartiera sus puntos de vista.

A raíz de esta confrontación -inducida por manos extrañas-, muchos católicos comenzaron a discutir defendiendo o reprobando a {Mons.} Williamson. A una semana de ocurrido esto, el obispo de la ciudad alemana de Regensburg prohibió a Mons. Williamson entrar en sus iglesias. Gerhard Ludwig Mueller, obispo de Regensburg dijo que Mons. Williamson no sería bienvenido en la catedral o en ninguna otra iglesia de la diócesis. A continuación, incluso la FSSPX se distanció públicamente de Mons. Williamson.

A menos de una semana de haber comenzado la tormenta de fuego, el Papa fue forzado a emitir una declaración, el 28 de enero.

“Renuevo con afecto mi incuestionable expresión de solidaridad con nuestros hermanos que recibieron el Primer Pacto, espero que la conmemoración de la Shoa lleve a la humanidad a reflexionar sobre el impredecible poder del maligno cuando conquista el corazón de los hombres. Que la Shoa represente para todos una advertencia en contra del olviso, de la negación o del desprecio, ya que la violenca en contra de un sólo ser humano representa la violencia en contra de todos, ningún hombre es una isla, escribió un famoso poeta. La Shoa particularmente nos enseña”, tanto a las generaciones maduras como a las nuevas, que sólo el tedioso camino de la comunicación, del amor y del perdón lleva a las gentes, a los pueblos y las religiones del mundo a tener la esperanza por un objetivo de fraternidad y paz verdaderas.  ¡Que la violencia nunca aplaste la digidad del hombre!”

Bajo presión y para liberar la presión de los múltiples grupos judíos, Mons. Williamson fue obligado a realizar una declaración, sin embargo, dicha declaración no fue suficiente para satisfacer el deseo de retractación que los grupos judíos demandaban. En esencia su manifiesto consistía en una petición de perdón al pontífice por haberle causado “aflicciones y problemas” por sus puntos de vista revisionistas sobr el Holocausto. Mons. Williamson puntualizó que fueron “imprudentes”.

Las multitud se volvió loca, 50 miembros católicos del ‘Congreso de los Estados Unidos’ le escribieron a Benedicto XVI para expresarle su “honda preocupación”. Escribieron: “no cuestionamos su decisión por haber revocado la excomunión al obispo Williamson o su derecho por haberla realizado, pero no comprendemos la razón por la que dicha revocación no estuvo acompañada por una nota de rechazo pública y enfática hacia su negación del Holocausto”.

El fiscal del distrito de Regensburg, Alemania, Guenther Ruckdaeschel dijo que las autoridades estaban dilucidando si las opiniones de [Mons] Williamson podrían considerarse “una incitación al odio racial”, crímen castigable en Alemania con 5 o más años de prisión.

Israel también continuaría ejerciendo su influencia. El Ministro de Relaciones Exteriores emitió una declaración diciendo: “La rehabilitación del negador del Holocausto por la Santa Sede ofende a cada judío en Israel y alrededor del mundo, y humilla la memoria de todas las víctimas y sobrevivientes del Holocausto”.

¡Ya era suficiente! El 4 de febrero, el Vaticano ordenó a [Mons] Williamson a “distanciarse” de sus puntos de vista “de manera pública e inequívoca”. [Mons] Williamson todavía resistió a la petición de retractación, en una entrevista con ‘Der Spiegel’, dijo:

“Durante toda mi vida siempre he buscado la verdad, esta es la razón por la que me convertí al catolicismo y llegué a ser sacerdote, hoy sólo puedo decir una cosa, y es la verdad de la que estoy convencido. Debido a que soy conciente de que existe mucha gente honesta e inteligente que piensa diferente, debo, en la actualidad, revisar nuevamente la evidencia histórica. Hoy digo lo mismo que dije en la entrevista con la televisión sueca: la evidencia histórica debe prevalecer y nos las emociones. Y si encuentro otra evidencia contraria, me retractaré, pero eso llevará tiempo”.

La presión sobre [Mons] Williamson fracasó en abatirlo, él ha sido condenado junto con la decisión papal -levantamiento excomuniones-, por los sobrevivientes del Holocausto, los católicos liberales, los legisladores estadounidenses, los líderes israelíes, la canciller alemán Angela Merkel y el escritor judío y ganador del premio Nobel de la paz, Ellie Wiesel.

Se levantaron cargos legales contra [Mons] Williamson en Argentina, los funcionarios argentinos dijeron: “levantaremos una queja formal y legal por la que podría enfrentar tres años de prisión”.

La suerte de la más reciente víctima del revisionismo al Holocausto no se ha clarificado por completo. Chester Himes, un escritor estadounidense quien no estuvo desatento a la controversia, dijo: “Los mártires son necesarios para crear incidentes, los incidentes son necesarios para crear revoluciones, las revoluciones son necesarias para crear progreso” [N. del T.: frase tomada con sus respectivas reservas] El progreso del revisionismo al Holocausto, que está llegando a la verdad de lo que les ocurrió y no les ocurrió a los judíos europeos durante la II Guerra Mundial no puede detenerse. No cabe duda que el tiempo presente es un tiempo muy difícil para los revisionistas del Holocausto, pero la concepción del futuro para el revisionismo es brillante. La verdad no puede ser aprisionada.

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Este artículo apareció en el ‘Smith Report‘ No. 159 de marzo de 2009

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Traducción: ecorevisionista.wordpress.com

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